
La Seguridad Social ya permite descartar las peores cotizaciones para calcular la pensión

La Seguridad Social ya permite descartar las peores cotizaciones para calcular la pensión
Desde el 1 de enero de 2026, el cálculo de la pensión de jubilación ha cambiado en España. La Seguridad Social ha comenzado a aplicar un nuevo sistema que permite excluir determinadas bases de cotización desfavorables cuando se calcula la base reguladora de la pensión.
La medida busca proteger especialmente a las personas que han tenido carreras profesionales irregulares, periodos de desempleo, reducciones de jornada, salarios más bajos durante los últimos años de su vida laboral o interrupciones en la cotización.
Sin embargo, debe hacerse una precisión importante: en 2026 todavía no se pueden eliminar dos años completos de cotización. Durante este primer año de aplicación, únicamente se pueden descartar las dos bases mensuales de menor importe comprendidas dentro de los últimos 304 meses.
La reforma se implantará de forma progresiva hasta llegar a seleccionar, en su configuración definitiva, los mejores 27 años de cotización dentro de un periodo de 29 años.
Cómo se calculaba la pensión de jubilación hasta 2025
Hasta el 31 de diciembre de 2025, la base reguladora de la pensión contributiva de jubilación se obtenía tomando las bases de cotización correspondientes a los últimos 25 años.
En concreto, se sumaban las bases de cotización de los 300 meses inmediatamente anteriores al mes previo al hecho causante y el resultado se dividía entre 350.
Esta fórmula podía perjudicar a quienes sufrían una caída de ingresos en la etapa final de su carrera profesional.
Por ejemplo, una persona podía haber cotizado durante muchos años por bases elevadas y, sin embargo, experimentar en los últimos años una situación de desempleo, un trabajo peor remunerado, una reducción de jornada o el cierre de su negocio.
Como el cálculo se concentraba exclusivamente en los últimos 25 años, esas bases más bajas podían reducir de manera considerable la futura pensión.
Qué ha cambiado en el cálculo de la pensión desde 2026
A partir de 2026 se introduce progresivamente una segunda fórmula de cálculo.
Durante un periodo transitorio, la Seguridad Social deberá comparar el sistema tradicional con el nuevo método y aplicar de oficio aquel que resulte más favorable para el pensionista.
Por tanto, el ciudadano no tiene que elegir previamente una de las dos opciones ni presentar una solicitud específica para que se realice la comparación.
La reforma fue introducida por el Real Decreto-ley 2/2023 y establece que, para las pensiones solicitadas entre el 1 de enero de 2026 y el 31 de diciembre de 2040, se aplicará el cálculo que resulte más beneficioso entre la regulación anterior y la nueva fórmula correspondiente al año en que se produzca la jubilación.
Qué cotizaciones se pueden descartar en 2026
En 2026, la nueva fórmula consiste en examinar las bases de cotización de los 304 meses inmediatamente anteriores al mes previo al hecho causante.
De esos 304 meses, la Seguridad Social seleccionará las 302 bases de cotización de mayor importe.
Esto significa que se podrán excluir las dos bases mensuales más bajas.
La suma de las 302 bases seleccionadas se dividirá entre 352,33 para obtener la base reguladora correspondiente a esta segunda fórmula.
Por tanto, durante 2026:
Se analizan 25 años y cuatro meses de cotización.
Se eliminan las dos mensualidades con bases más bajas.
Se utilizan las 302 bases de mayor importe.
El resultado se divide entre 352,33.
Se compara esta cifra con la obtenida mediante el sistema tradicional de los últimos 25 años.
La Seguridad Social aplicará la opción que produzca una base reguladora más favorable para el interesado.
¿Se pueden descartar ya los dos peores años cotizados?
No todavía.
Aunque algunas informaciones resumen la reforma indicando que ya pueden descartarse los dos peores años de cotización, esa afirmación solo describe el resultado final del proceso de implantación.
La reforma es gradual.
En 2026 se excluyen únicamente dos mensualidades. En los años siguientes irá aumentando tanto el periodo que se examina como el número de bases que pueden descartarse.
El objetivo final es que se tengan en cuenta los últimos 29 años y se seleccionen las 324 bases de mayor importe, equivalentes a los mejores 27 años.
De esta manera, podrán quedar fuera del cálculo hasta 24 mensualidades, es decir, dos años completos con cotizaciones inferiores. La fórmula definitiva consistirá en dividir entre 378 la suma de las 324 bases más altas incluidas dentro de los 348 meses anteriores.
Evolución progresiva del nuevo sistema
El nuevo cálculo se irá ampliando año a año.
En 2026 se seleccionan 302 bases entre 304 meses. En 2027 se utilizarán las 304 bases de mayor importe dentro de los últimos 308 meses. Después continuará aumentando progresivamente el número de mensualidades examinadas y descartadas.
La implantación alcanzará su estructura completa cuando se examinen 348 meses, equivalentes a 29 años, y se elijan las 324 mejores bases de cotización.
Esto permitirá eliminar hasta 24 mensualidades desfavorables.
La finalidad es que una caída puntual o temporal de las cotizaciones no reduzca de forma desproporcionada una pensión construida durante décadas de vida laboral.
Quiénes pueden beneficiarse más del nuevo cálculo
La reforma puede beneficiar especialmente a quienes hayan tenido una carrera laboral irregular.
Entre los principales posibles beneficiarios se encuentran:
Trabajadores que perdieron su empleo antes de jubilarse
Las personas que sufren un despido en los últimos años de su carrera profesional pueden pasar a cotizar por bases inferiores o atravesar periodos sin cotización.
Al poder seleccionar las bases más altas dentro de un periodo más amplio, determinadas mensualidades desfavorables podrán quedar fuera del cálculo.
Autónomos con ingresos irregulares
Los trabajadores autónomos pueden experimentar variaciones importantes en sus rendimientos y bases de cotización.
Quienes hayan cotizado por bases más bajas durante determinados meses podrán verse favorecidos si esas mensualidades son las que finalmente se excluyen.
Personas con reducciones de jornada
Una reducción de jornada por cuidado de familiares, conciliación u otras circunstancias puede provocar una disminución de las bases de cotización.
Aunque existen reglas específicas de protección en determinados supuestos, el nuevo método puede evitar que algunos periodos de cotización reducida tengan tanto peso en el cálculo final.
Trabajadores con cambios de profesión o salario
Cambiar de sector, aceptar un empleo peor remunerado o sufrir una reducción salarial en la última etapa profesional puede disminuir la base reguladora.
La nueva fórmula permite mirar más atrás en la carrera laboral y seleccionar las bases más beneficiosas.
Personas con lagunas de cotización
Los periodos sin obligación de cotizar pueden influir negativamente en la pensión, aunque en el Régimen General existen mecanismos de integración de lagunas.
La posibilidad de descartar determinadas mensualidades puede complementar esa protección, dependiendo de las circunstancias concretas de cada trabajador.
¿Beneficia a todos los futuros pensionistas?
No necesariamente.
Para una persona que haya mantenido cotizaciones estables o crecientes durante los últimos 25 años, la fórmula tradicional puede seguir siendo más favorable.
Esto puede suceder cuando las bases más antiguas son inferiores a las actuales. Ampliar el periodo de cálculo podría incorporar meses con cotizaciones más bajas y reducir el promedio.
Precisamente por ese motivo, durante la fase transitoria no se sustituye automáticamente el sistema anterior.
La Seguridad Social debe calcular la pensión utilizando ambos métodos y reconocer la cuantía más beneficiosa.
Por tanto, la nueva fórmula actúa como una alternativa de protección, pero no obliga a aceptar un resultado inferior.
La Seguridad Social aplicará el cálculo más favorable de oficio
Uno de los elementos más importantes de la reforma es que la comparación entre ambas fórmulas debe realizarse automáticamente.
Cuando una persona solicite la pensión de jubilación, el Instituto Nacional de la Seguridad Social calculará la base reguladora conforme al sistema tradicional y conforme a la nueva fórmula aplicable en ese año.
Después reconocerá la pensión utilizando el resultado más beneficioso.
La página oficial de la Seguridad Social confirma que, desde 2026 y durante el periodo transitorio, la base reguladora será la más favorable entre la fórmula de los últimos 25 años y la nueva modalidad progresiva.
Aunque el cálculo se realice de oficio, conviene revisar la resolución administrativa y comprobar que todas las bases de cotización se han incorporado correctamente.
Qué es la base reguladora de la pensión
La base reguladora es la cantidad de referencia que se utiliza para determinar el importe inicial de la pensión de jubilación.
No debe confundirse con la cuantía final que recibirá el pensionista.
Una vez calculada la base reguladora, debe aplicarse el porcentaje correspondiente según el número total de años cotizados.
Con carácter general, acreditar 15 años de cotización permite acceder al 50 % de la base reguladora. A partir de ese mínimo, el porcentaje va aumentando conforme se acumulan más meses cotizados, hasta alcanzar el 100 % cuando se cumple el periodo exigido legalmente.
Por tanto, descartar bases bajas puede aumentar la base reguladora, pero la pensión definitiva también dependerá de los años totales cotizados, de la edad de jubilación y de la posible aplicación de coeficientes reductores o incentivos.
Diferencia entre base de cotización y base reguladora
La base de cotización es la cuantía mensual sobre la que el trabajador y la empresa realizan sus aportaciones a la Seguridad Social.
En el caso de los autónomos, será la base correspondiente conforme al sistema de cotización por rendimientos.
La base reguladora, en cambio, se obtiene mediante una fórmula que utiliza las bases de cotización de un determinado periodo.
Sobre esa base reguladora se aplica después el porcentaje correspondiente a los años cotizados.
Por ello, una persona puede haber tenido bases de cotización elevadas, pero no cobrar el 100 % de la base reguladora si no acredita suficientes años de cotización.
Del mismo modo, puede tener derecho al 100 %, pero sobre una base reguladora reducida si sus cotizaciones fueron bajas.
Qué ocurre con los meses sin cotización
Los meses en los que no existe obligación de cotizar se conocen habitualmente como lagunas de cotización.
En el Régimen General, estas lagunas pueden integrarse con bases ficticias conforme a las reglas previstas en la Ley General de la Seguridad Social.
Sin embargo, este mecanismo no se aplica de la misma manera en todos los regímenes.
Los trabajadores autónomos han tenido históricamente una protección más limitada frente a las lagunas de cotización, aunque las reformas recientes han introducido determinadas mejoras.
Por ello, antes de calcular una futura pensión es necesario identificar:
El régimen de Seguridad Social aplicable.
Los periodos sin cotización.
Las bases existentes en cada mensualidad.
Las reglas de integración de lagunas.
Las posibles cotizaciones en otros países.
Los periodos cotizados simultáneamente en varios regímenes.
¿Puede elegirse qué meses se eliminan?
No corresponde al interesado escoger libremente los meses que desea excluir.
La norma establece que deben seleccionarse de oficio las bases de cotización de mayor importe dentro del periodo analizado.
Por tanto, quedarán fuera automáticamente las bases más bajas.
Además, la selección no se realiza únicamente observando el importe histórico nominal. Las bases antiguas están sujetas a las reglas de actualización previstas legalmente, salvo las correspondientes a los meses más recientes.
La comparación debe realizarse después de aplicar correctamente dichas reglas.
Un ejemplo sencillo del cálculo en 2026
Imaginemos una persona que se jubila en 2026 y que, dentro de los últimos 304 meses, tiene dos mensualidades con bases de cotización especialmente bajas debido a una reducción temporal de jornada.
Con el nuevo sistema, la Seguridad Social analizará esas 304 bases y seleccionará las 302 de mayor cuantía.
Las dos bases más bajas podrán quedar excluidas.
Después sumará las 302 bases seleccionadas y dividirá el resultado entre 352,33.
Paralelamente, calculará la base reguladora conforme al sistema tradicional, utilizando las bases de los últimos 300 meses y dividiendo el resultado entre 350.
Finalmente, aplicará la fórmula más favorable.
El beneficio real dependerá de la diferencia existente entre las bases descartadas y el resto de las cotizaciones. En 2026, al eliminarse solo dos meses, la mejora puede ser limitada. Su impacto será mayor conforme avance el periodo transitorio y aumente el número de mensualidades excluibles.
Qué ocurre si la Seguridad Social calcula mal la pensión
La resolución por la que se reconoce una pensión de jubilación debe indicar la base reguladora, el porcentaje aplicado, la cuantía inicial y la fecha de efectos.
Si existen errores en las bases de cotización, periodos omitidos o una aplicación incorrecta de la normativa, el pensionista puede impugnar la resolución.
Los errores más frecuentes pueden estar relacionados con:
Bases de cotización incorrectas.
Periodos trabajados que no aparecen.
Cotizaciones realizadas en otro país.
Pluriempleo o pluriactividad.
Aplicación incorrecta de las lagunas.
Falta de reconocimiento de determinados periodos asimilados.
Elección equivocada de la fórmula más favorable.
Porcentaje incorrecto según los años cotizados.
Fecha de efectos económicos errónea.
Antes de reclamar, debe revisarse la vida laboral, el informe de bases de cotización y el cálculo efectuado por el INSS.
Cómo comprobar la futura pensión
La Seguridad Social dispone de un simulador oficial que permite obtener una estimación de la fecha de jubilación y de la cuantía aproximada de la pensión.
Este servicio utiliza la información que consta en las bases de datos de la Administración y ya incorpora el nuevo sistema de cálculo.
No obstante, una simulación no sustituye el estudio completo del expediente.
Puede ser necesario revisar periodos trabajados en el extranjero, convenios especiales, cotizaciones simultáneas, lagunas, complementos o posibles modalidades de jubilación anticipada, demorada, activa, parcial o flexible.
La importancia de planificar la jubilación
La nueva fórmula ofrece una protección adicional frente a carreras laborales irregulares, pero no elimina la necesidad de planificar la jubilación con antelación.
Antes de solicitarla conviene analizar:
La fecha exacta en la que se alcanza la edad ordinaria.
Los años y meses totales cotizados.
El porcentaje aplicable a la base reguladora.
La posibilidad de retrasar o adelantar la jubilación.
Los coeficientes reductores de la jubilación anticipada.
Los incentivos de la jubilación demorada.
La conveniencia de suscribir un convenio especial.
Las bases de cotización de los últimos años.
La fórmula de cálculo más beneficiosa.
En algunos casos, retrasar unos meses la solicitud puede aumentar el porcentaje aplicable o permitir que una base desfavorable quede fuera del periodo de cálculo.
En otros, continuar cotizando puede no generar una mejora suficiente para justificar la demora.
Cada situación requiere un análisis individual.
Una reforma pensada para carreras laborales menos estables
La posibilidad de descartar las peores bases de cotización responde a una realidad cada vez más frecuente: muchas personas no mantienen una trayectoria profesional estable hasta el momento de jubilarse.
Los despidos a edades avanzadas, las reducciones salariales, la temporalidad, los periodos de desempleo y las carreras profesionales interrumpidas pueden reducir considerablemente la pensión.
El nuevo sistema intenta evitar que unos pocos meses o años desfavorables tengan un peso excesivo sobre toda la vida laboral.
Sin embargo, su aplicación es progresiva. En 2026 solo se eliminan dos mensualidades y será necesario esperar al desarrollo completo de la reforma para poder descartar hasta dos años de cotizaciones inferiores.
¿Quieres saber cuánto te quedará de pensión?
En Incaprest analizamos expedientes de jubilación y comprobamos si se cumplen los requisitos de acceso, cuál es la fecha más favorable y qué fórmula debe utilizarse para calcular la pensión.
También revisamos la vida laboral, las bases de cotización, los periodos sin cotizar y las posibles opciones de jubilación anticipada, ordinaria o demorada.
Si estás próximo a jubilarte, una revisión previa puede ayudarte a detectar errores, evitar reducciones innecesarias y elegir el momento más beneficioso para presentar la solicitud.
La cuantía de una pensión depende de múltiples factores y una diferencia aparentemente pequeña en las bases, los años cotizados o la fecha de jubilación puede mantenerse durante toda la vida del pensionista.


